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viernes, 20 de marzo de 2020

EL MAL USO DE MATEO 18:20.




Mateo 18:20, dice, Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. No son pocos los hermanos, entre los cuales contamos también predicadores, que usan mal este texto bíblico, aplicándolo a ciertas reuniones que algunos miembros de una iglesia hacen en su casa, o en el parque, celebrando la cena del Señor sin asistir a la asamblea dominical de la congregación donde son miembros. Creen que el texto autoriza a un grupo de hermanos tomar la cena del Señor en su casa, en el campo, o hasta de viaje. Este error, desde luego, no es exclusivo de hermanos, sino también del mundo sectario. En las librerías religiosas se venden utensilios para tomar la cena del Señor en casa o de viaje. Otros muchos hermanos, tomando como fuente bíblica de apoyo este texto, tienen la costumbre de llevar la cena del Señor a la casa de algún hermano enfermo que, por su condición, no pudo reunirse con los discípulos a partir el pan (Hechos 20:7).  ¿Son tales cosas las que el texto bíblico enseña? De ninguna manera.

¿Habla el texto de celebrar la cena del Señor?
Si usted lee todo el texto, desde Mateo 18:15, la cena del Señor, o el partimiento del pan, brilla por su ausencia. No hay una sola referencia a tomar la cena del Señor. El texto no habla de ponerse de acuerdo para tomar la cena del Señor algunos hermanos. Todo lector serio, y cuidadoso en su lectura (Santiago 1:25), reconocerá fácilmente que la cena del Señor no está en consideración en este contexto. No hay nada de levantar colectas, predicar, y tomar la cena. Todos estos actos relativos a la asamblea dominical, están ausentes aquí.

¿Habla el texto de una asamblea dominical?
Otra cosa importante, es que el texto no menciona algún día particular. Es verdad que en el texto se menciona la palabra “iglesia” (Mateo 18:17), siendo la entidad final que ha de escuchar y juzgar el caso de un conflicto entre hermanos, luego de haberse agotado un proceso previo (Mateo 18:15-16). Por tanto, si la palabra “iglesia” implica una “asamblea dominical”, todo el asunto sigue quedando allí en la reunión de la iglesia, cuando los discípulos se juntan en un solo lugar para partir el pan (Hechos 20:7). Debemos recordar que cuando la iglesia ejerce la disciplina de sus miembros, el Señor participa en ello, pues dicha disciplina se hace en su nombre (cfr. 1 Corintios 5:4). Luego, si el contexto implica una asamblea dominical, siempre lo hacen dentro de las reuniones que toda la congregación celebra, y en donde también se parte el pan (Hechos 20:7)

¿De qué trata Mateo 18:20?
Para entender Mateo 18:20, es necesario que usted considere la conjunción causal, “Porque”, la cual nos dirige al contexto, es decir, al verso 19, que dice: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Como vemos, todo el asunto trata con la eficacia de la oración. Es verdad que en la Versión Reina Valera 60, leemos la palabra “congregados”, del griego, “συνηγμενοι”, pero esta reunión llevada a cabo por “dos o tres”, es en referencia a la oración, no con reunirse en domingo en un parque, o en la casa con algunos de la iglesia y partir el pan allí. El partimiento del pan es relativo a las reuniones de la iglesia (Hechos 20:7), y no a toda reunión de personas, o de algunos hermanos, sea en domingo o no. Mateo 18:20 no justifica dividir la iglesia en pequeños grupos para que cada uno tome la cena del Señor donde mejor le parezca, o donde pueda. Si una iglesia se compone de dos o más, es posible, pero siempre obrarán como iglesia, unidos, juntos para llevar a cabo los cinco actos de culto.  

Conclusión.
Entonces, cuando hermanos usan Mateo 18:20, como pretexto para no asistir a la asamblea dominical, yéndose al parque con su familia o con otros hermanos para tomar allí la cena del Señor, o para hacerlo de viaje, o para hacerlo en su casa, sea por enfermedad o no, están usando mal la palabra de Dios. Mateo 18:20 no trata con partir el pan.