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lunes, 23 de febrero de 2015

LA CUESTIÓN DE LA COPA EN LA CENA DEL SEÑOR.

¿Qué es "la copa" en la cena del Señor? En Mateo 26:27-29, leemos: "Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre".

Nótese la narración con cuidado, con respecto a lo que dice Jesús que es la copa. En el verso 27 dice, "la copa", en seguida dice "ella" (la copa), luego dice "esto" (la copa) y al final "este" (la copa). Todo lo que es "este", es "esto", y es "ella", y es "la copa", luego, "la copa" es el "fruto de la vid". La palabra "copa" no es en referencia a un "recipiente", sino al "fruto de la vid". De allí que todo lo que diga sobre "la copa", no se dice sobre el "recipiente", sino del "fruto de la vid".

Así pues, lo que el texto dice, es esto: "Y tomando (el fruto de la vid), y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed (del fruto de la vid) todos; porque (el fruto de la vid) es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre".

Pero alguien podría decir que, dado que el fruto de la vid requiere un recipiente, entonces la copa debe estar presente y ser parte de aquello que Jesús bendijo. Es decir, que AMBOS son "la copa" ("recipiente y contenido"). No obstante, si esto es verdad, entonces para "beber la copa", necesitamos beber AMBOS, pues de otro modo, ya no bebemos "la copa", sino una parte de ella. Pablo dijo, "bebieres esta copa" (1 Corintios 11:26). No dijo, "bebieres de la copa", sino "esta copa". No obstante, cuando consideramos que la copa, no es el recipiente, sino, como dice Mateo, la copa es el fruto de la vid, entonces "beber esta copa" es beber el fruto de la vid, porque todo lo que se diga con respecto a "la copa", no se dice del recipiente, sino del fruto. No se dice de AMBOS, sino de uno, es decir, del fruto.

Ahora, consideremos algunos silogismos:
1. La copa es la sangre de Cristo (Mateo 26:28).
2. El recipiente no significa la sangre.
3. Por tanto, el recipiente no es la copa.

1. Los discípulos bebieron la copa (1 Corintios 11:26)
2. Lo que bebieron fue el fruto de la vid.
3. Por lo tanto, la copa es el fruto de la vid.

1. Los discípulos bebieron la copa (1 Corintios 11:26)
2. Ellos no bebieron el recipiente
3. Por tanto, el recipiente no es la copa.

1. La copa es el fruto de la vid (Mateo 26:28).
2. El fruto de la vid no es el recipiente.
3. Por lo tanto, el recipiente no es la copa.

Finalmente, hay quienes afirman que la copa representa "el nuevo pacto", pero, ¿dónde dice que "la copa es el nuevo pacto"? En la Biblia leemos que "Esto (el pan) es mi cuerpo”. También: “Esto (el fruto de la vid) es mi sangre”. Pero, ¿dónde dice: “Este recipiente (vaso) es el Nuevo Testamento”? En ninguna parte.

Así pues, hay dos errores básicos con respecto a la copa:

1. Suponer que debemos tomar la cena del Señor en un solo recipiente.
2. Usar la copa como argumento paralelo de los instrumentos musicales. Cuando se nos dice, "si no usan instrumentos, entonces por qué usan copitas". La explicación antes dada, explica por qué, luego, el caso de los instrumentos, está fuera de contexto.