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viernes, 4 de marzo de 2016

LA IGLESIA ESTÁ AVANZANDO, ¿QUIÉN LO DICE?

Muchos buenos hermanos, pero equivocados, creen que "La Iglesia de Cristo" está avanzando, está viva y activa, porque celebran reuniones donde congregan a varias iglesias, y entonces tienen un gran número de creyentes reunidos en un solo lugar.  Otros creen que la iglesia está avanzando, porque han entrado en la carrera del institucionalismo, estableciendo "escuelas", donde buenos hermanos se están "graduando de predicador", o recibiendo títulos tales como "licenciados" o hasta "doctores", y por tener esta clase de creyentes en sus filas, creen que la iglesia está viva y activa.

Amados hermanos, la vida y el éxito no lo debemos juzgar nosotros, sino Dios.  Cuando los hombres juzgan que la iglesia está viva, la perspectiva de Dios puede ser diferente.  A la iglesia en Sardis, el Señor le dijo, "Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto" (Ap. 3:1).  ¿Se daban cuenta estos hermanos de su triste y real condición espiritual? No, ellos se juzgaban "vivos", pero estaban "muertos".  

La situación de la iglesia debe ser juzgada en base a los criterios de Dios en su Palabra, y no en base a los criterios humanos. La iglesia en Laodicea, por su parte, decía, "Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad" (v. 17a).  ¡Cuánto éxito! ¡Cuánta prosperidad! Hoy en día muchos predicadores así juzgan a la iglesia, cuando publican fotografías de "cultos unidos" en que varias "iglesias locales" de una ciudad suspenden sus actividades para reunirse y funcionar como si fuera una sola iglesia local.  Cuanta gente. Qué instalaciones. Qué bonito. Hay escuelas, hay clínicas, hay obra.  Ninguno de ellos quiere escuchar las palabras que señalen todas esas obras como contrarias a la voluntad de Dios.  No quieren oír la amonestación del Señor que dice, "no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo" (v. 17b).  

Mis hermanos, negar la existencia del pecado, no les libra de sus consecuencias eternas. Negar y cerrar sus ojos a la verdad, en la que se muestra el error de muchas de las obras en que hoy en día se han involucrado muchas iglesias de Cristo, no les librará de las consecuencias eternas que ese pecado les traerá.  

Yo sé que pueden sentirse muy mal, y hasta molestos por escuchar exhortaciones como estas. Sé que estaban bien contentos y felices haciendo planes para el próximo proyecto masivo, o para la próxima actividad no autorizada por el Señor, y lo último que quieren oír es que tales planes y proyectos no son bíblicos.  ¿Y cómo cree que se sintieron los hermanos en Sárdis, al leer las palabras de Juan que les exponía como "muertos"? ¿Y cómo cree que se sintieron los hermanos en Laodicea, al leer las palabras de Juan cuando les dijo que su condición era de miserables? 

Ecuánimes mis hermanos. Por un momento deténgase y controle sus emociones, y piense ovjetivamente. Tome la Palabra de Dios y busque el comentario de Dios. Busque la autoridad divina para tales obras. Y al hacerlo, tenga cuidado de no torcer las Escrituras, de no sacar de contexto los pasajes, de no mal representar los hechos de los primeros cristianos.  Tenga mansedumbre y sea humilde a la verdad bíblica, aunque contradiga sus gustos y proyectos personales.  

¿La iglesia está viva y activa? ¿Quién lo dice? ¿Lo dice Dios?

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